El Naife

Naife, Cuchillo Canario o Cuchillo Cabo Pieza

El cuchillo canario es un tipo de cuchillo característico de la isla de Gran Canaria​ utilizado tradicionalmente en labores agropecuarias. Se distingue por tener un elaborado «cabo» (mango) fusiforme que puede estar decorado con líneas, formas geométricas, motivos florales, dameros, etc. El cabo está rematado en sus extremos por «casquillos» metálicos troncocónicos con o sin decoraciones, el superior está rematado a su vez por un remache denominado «perilla». El espacio entre ambos casquillos lo componen una serie de «piezas» (arandelas) de metal, hueso, cuerno, etc., con o sin incrustaciones, embutidas en la espiga. La inconfundible hoja triangular de metal, normalmente de acero y un solo filo (algunos ejemplares antiguos también presentaban contrafilo en el «pete» (lomo), que es el lado opuesto al filo cortante), posee dos elementos característicos bien definidos en su parte superior diseñados para apoyar el dedo; una escotadura redondeada o rebaje llamada «garganta» y la «barbilla», que es la parte sobresaliente.


Uno de los principales rasgos distintivos de la herramienta es que cuenta con una hoja intercambiable, ya que al ser un útil de trabajo esta estaba sometida a un desgaste permanente debido al uso y los continuos afilados.
Es en las hojas donde herreros y cuchilleros han dejado, desde los inicios del cuchillo canario, su firma a modo de muescas en el denominado «colchón» o «escorchón»​ (engrosamiento de la hoja en la unión con el cabo) por medio de líneas y cruces, si bien no todos están firmados. Estas marcas sirven como referencia a la hora de identificar la autoría de una hoja en concreto, que con frecuencia coincidía con la manufactura del cabo, en caso de que el artesano realizara a la vez tanto el mango como la hoja, lo que no siempre sucedía, como en la actualidad.
Por tradición, este cuchillo viene acompañado de una «vaina» (funda) en piel, cuya función principal era la seguridad del portador en las diferentes tareas agropecuarias.

Orígenes, evolución y usos

Respecto a su origen, se han planteado diversas hipótesis, una de ellas plantea que el cuchillo canario tendría su origen en los cuchillos de Albacete en España. En concreto derivaría del denominado «tipo B» (según clasificación tipológica de Rafael Ocete) pues ambos tienen en común varios elementos, tales como hoja triangular de un solo filo, contrafilo, colchón, espiga, casquillos y la forma de barrilete del cabo.
Por otro lado, en un documental emitido en 2022 titulado «El cuchillo canario, del taller a la galería», se sugiere que su génesis podría estar en la zona de Málaga.​ Pese a los distintos lugares planteados, estas hipótesis coinciden en que el origen del cuchillo canario sería la mitad sur de España.
Con el paso del tiempo y a través de sucesivas modificaciones, este cuchillo fue adquiriendo en la isla una personalidad propia, incorporándose a su diseño otras influencias que dieron lugar a un cuchillo único y distinto a los demás.
En cuanto a su antigüedad, se estima que el cuchillo canario aparecería en torno a finales del siglo XVIII y principios del XIX, forjándose por primera vez en alguna de las herrerías de los municipios de Guía y Telde.
Esta herramienta agrícola y ganadera fue conocida a lo largo del tiempo en la isla por diferentes nombres: «cuchillo de labranza», «cuchillo del país», «cuchillo a uso del país», «cuchillo canario», «cuchillo cabo pieza», «cuchillo cabo hueso», etc.
Una de las denominaciones utilizadas frecuentemente para referirse al arma blanca es el anglicismo naife (del inglés knife (cuchillo)), término que se puso muy de moda en las últimas décadas del siglo XX, aunque ya existía con anterioridad. No obstante, aún no se sabe con seguridad si el término llegó a Canarias procedente de esa lengua o si derivaría del portugués naifa (navaja, punzón), procedencia más fiable.
​Decantándose también por el nombre genérico de «cuchillo canario». El cual hace alusión al gentilicio de Canaria (Gran Canaria), uno de los nombres por el que era conocida la isla en centurias pasadas, no al gentilicio del archipiélago.
Aunque su uso tradicional aún perdura, desde hace años ha pasado a ser considerado un artículo decorativo, de coleccionista, de regalo, de menaje de cocina, de recuerdo, así como un símbolo de identidad canaria.
Existe un monumento dedicado al mismo, con un ejemplar gigante, en el municipio de Santa María de Guía de Gran Canaria.​ El «Festival del Sur, Encuentro Teatral Tres Continentes» que se celebra en Agüimes, (Gran Canaria), concede anualmente el premio «Cuchillos canarios», entregando esta herramienta como reconocimiento. En este mismo orden el grupo de música popular BEJEQUE hace un reconocimiento anual a una persona o entidad que haya defendido o aportado a la nuestra identidad canaria y entrega el “NAIFE DE HONOR” en el marco de su festival que se celebra todos los años a finales del mes de mayo. Sin olvidar que también se expone en ferias de artesanía y se hacen exposiciones sobre el mismo. Sirva como ejemplo la 34.ª edición de la Feria de Artesanía de Pinolere (2019) que bajo el título «¡OOH! ¡LOS CUCHILLOS CANARIOS!», estaba dedicada a este bien del patrimonio histórico, cultural, artesanal y etnográfico de Gran Canaria.
Materiales y proceso de fabricación
Las materias primas empleadas en la elaboración de este producto artesanal suelen ser:
Para el mango:
• Cuerno de vaca, macho cabrío y carnero (negro, blanco o crema y rubio o amarillento), marfil, etc.
• Pastas de buena calidad, ébano, hueso, ámbar.
• Madera para el relleno de los casquillos.
• Metales: alpaca, latón, níquel, oro, plata, etc.
Para la hoja:
• Acero inoxidable (o de hoja blanca), acero al carbono (hoja negra o canaria), acero damasquino, alpaca, plata, etc.

Fabricación

Este oficio artesano ha sido practicado tradicionalmente solo por hombres.​ Ya sean herreros, que son quienes forjan la hoja, o los encabadores, cuchilleros o caberos, que son los que elaboran el cabo. Hay artesanos que realizan todo el proceso, es decir fabrican tanto la hoja como el cabo, mango o empuñadura.
Cabo. Una vez forjadas la hoja y su correspondiente espiga, el proceso de fabricación del cabo requiere:
• Preparación del cuerno, cuando esté curado, se corta en distintos pedazos que se calientan con fuego para ablandarlos y luego prensarlos. Las piezas cuadradas resultantes son agujereadas en su centro y limadas.
• Encabado de las diferentes piezas, ajustándolas de una manera concreta siguiendo el esquema previamente concebido por el artesano.
• Limado de las piezas cuadradas para darles una forma redondeada, como una arandela.
• Desmontado del mango, manteniendo el orden preestablecido de las piezas.
• Realización de una serie de cortes en las piezas de cuerno, para incrustar en cada una de ellas las láminas de metal (u otro material) deseadas.
• Decoración. Es muy diversa, entre los motivos decorativos más comunes están: la cruzada, cuadrado, damero, derecha, espiga, espinilla, flores, jabar, malla, ojo de gallo, rallado, etc.

Terminación

Una vez finalizada la decoración de las piezas se procede al:
• Encabado definitivo, manteniendo el orden inicial al montarlas en la espiga.
• Se termina el cabo y se cierra con un casquillo coronado por un remache llamado «perilla». Este casquillo superior, así como el inferior, suele estar decorado.
• Se eliminan asperezas y partes salientes de las diferentes piezas del mango con la ayuda de una lima.
• Pulido y abrillantado del cabo.

Clasificación tipológica

No existe una clasificación tipológica única y esta puede variar según el investigador o artesano. La siguiente es la planteada por Alejandro C. Moreno que hace una división en función de la decoración del cabo, longitud de la hoja, uso y materiales empleados.
Según el labrado del mango:
• Cuchillo de cabo de Palo, son los más usados por el labrador.
• Cuchillo de cabo de Cumbre o Campo, también denominado de Feria se les considera la variedad más antigua.
• Cuchillo de cabo de Costa o Costero, denominados así por realizarse en la Costa de San Felipe, Guía de Gran Canaria.
• Cuchillo de cabo de Flores, elaborados tradicionalmente en la ciudad de Guía de Gran Canaria.

Según la longitud de la hoja

• Cuchillete, menos de 15 cm.
• Cuchillo de faldriquera, 15 cm.
• Cuchillo de pastor, 18 cm.
• Cuchillo de labranza o platanero, 21 cm.
• Cuchillo boyero (léase también bueyero) o pitero, más de 23 cm.

Según los materiales empleados

• Cuchillo de trabajo, expresión que puede ser utilizada como sinónimo de herramienta.
• Cuchillo joya, elaborados en materiales nobles.

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